25.6.09

Observatorio Iberoamericano de la Edición Independiente (OBIEI)


El futuro de la edición, del libro y de la literatura no depende, aparentemente, de la masificación del uso de un nuevo dispositivo o de la puesta en marcha de un nuevo modelo para comercializar contenidos. La edición, el libro y la literatura parecen depender, como siempre, de la voluntad y del trabajo de los editores, especialmente de los llamados independientes. Y a pesar de que hasta hace poco independiente no era un adjetivo que se empleara para calificar a ningún editor las cosas han cambiado.
Lo que antes era una tautología, ahora responde a la necesidad de distinguir diferentes maneras de asumir el compromiso con la labor editorial; ya no solo hay editores y editoriales independientes, sino también grandes grupos y hasta edición sin editores. Así lo que era moneda corriente se ha vuelto singular, digno de ser observado y estudiado.
Y si alguien duda de esto que le pregunten a los creadores
del nuevo Observatorio Iberoamericano de la Edición Independiente (OBIEI), el cual, según un comunicado, es:

una iniciativa que surge con el propósito de abrir un espacio de reflexión en torno a la edición independiente en Iberoamérica a través de las siguientes acciones:

  1. Realización de un estudio sobre el estado actual de la edición independiente en Iberoamérica.
  2. Seguimiento a la evolución de la edición independiente en Iberoamérica.
  3. Identificación de los retos que se le plantean a la edición independiente en Iberoamérica tanto en este momento como en el mediano y en el largo plazo.
  4. Exploración de posibles formas de enfrentar dichos retos.
  5. Presentación de los resultados del estudio sobre el estado actual de la edición independiente en Iberoamérica en la 22ª Feria Internacional del Libro de Bogotá.
  6. Realización de entrevistas a editores independientes colombianos durante la 22ª Feria Internacional del Libro de Bogotá.
  7. Divulgación del estudio y de las entrevistas a través de la red del OBIEI.
Para alcanzar su objetivo el OBIEI indagará en la experiencia de distintas iniciativas de carácter tanto nacional como transnacional que se han desarrollado alrededor de la edición independiente en distintos países. Entre estas iniciativas se encuentran las siguientes:
La primera fase del OBIEI se desarrollará gracias al apoyo del Ministerio de Cultura de Colombia y en ella se pretende involucrar a organizaciones como la Cámara Colombiana del Libro, la Red de editores independientes de Colombia (REIC), el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC), el Banco de la República y la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá.


Por si alguien
realmente tiene dudas y quiere saber con quién debe hablar sobre el OBIEI y la edición independiente, los creadores del Observatorio son la editora Margarita Valencia y los expertos en la industria editorial (y bloggers) Pablo Odell y Martín Gómez.
  • margarita.valencia@obiei.org
  • pablo.odell@obiei.org
  • martin.gomez@obiei.org

19.6.09

Confesiones de un editor


Casi nunca hace falta que un editor confiese las pretensiones o las ideas que lo han motivado a publicar un libro. El autor, el tema, el público al que éste está dirigido hablan con elocuencia sobre las intenciones que lo han impulsado a comprometerse con la publicación de esa obra. Sin embargo, siempre es revelador escuchar a legendarios editores, como Paco Porrúa, hablar de los que los llevó a publicar libros que se han convertido en clásicos de la literatura contemporánea como Crónicas marcianas.

¿Por qué Bradbury para empezar? ¿Y por qué Crónicas marcianas?

–Curiosamente todo empezó por mis concepciones políticas de izquierda. La idea de Minotauro nació de mi lectura de la revista de Sartre, Les Temps Modernes. Yo la leía todos los meses, me interesaba mucho esa revista, tanto desde un punto de vista filosófico como político. Un día me encontré con un artículo que se llamaba algo así como Qu’est que c’est la science-fiction? (¿Qué es la ciencia ficción?), y allí se mencionaba a un escritor norteamericano de apellido Bradbury. Entonces fui a una librería a la que iba habitualmente, conseguí un libro suyo en inglés y eso fue lo primero que leí de la ciencia ficción moderna. Naturalmente, de la afición que de ahí en adelante desarrollé por esta clase de libros nació el deseo de editarlos.

Confieso que he leído

Entrevista de Patricio Lennard a Francisco, "Paco", Porrúa

18.6.09

El catálogo, el mejor obituario para un editor

Foto: xcaballe.


Quiérase o no, hasta al editor más discreto piensa en la posteridad, en lo que dirán de él según los libros que publicó. Y aunque no exista un salón de la fama en el que se reconozca la trayectoria de los editores, allí está el catálogo como prueba de su visión de la edición y, por extensión, de la cultura de su tiempo.

Así como la obligación de lograr la rentabilidad (anatema para algunos) compromete a desarrollar la labor editorial con racionalidad, el recuerdo que los otros (autores y lectores) puedan llegar a tener de él invita al editor a pensar un poco más antes de publicar un libro. El catálogo, entonces, puede llegar a ser una suerte de obituario prematuro en la medida que permite conocer los gustos y disgustos, los compromisos, las apuestas y, por deducción, la personalidad del editor.

Por lo tanto, si se es editor y no se tiene una visión clara de lo que se quiere llegar a ser en la profesión, bien vale la pena pensar en lo que podría decir nuestro obituario. También ayuda imaginar lo que podrían llegar a decir los autores después de uno fallecer. De un insigne editor como Carlos Barral, muerto en 1989, el novelista Juan Marsé dijo a propósito de su fallecimiento: "Fue el único que confió en un muchacho que le llevaba un original para publicar por primera vez. Fue mi editor más importante y mi mejor amigo"; "Fue un grandísimo editor, el primero y más importante de la posguerra, juntamente con Janés". Eduardo Mendoza agregó que "Ha sido un hombre importantísimo, sobre todo como editor. Ahora estamos descubriendo a autores que él ya había editado en los años cincuenta”.

Y, como sobre un editor no solo hablan los autores, el editor Javier Pradera afirmó: “logró introducir también un nuevo gusto tipográfico, un espíritu de riesgo en sus apuestas y una firme decisión de no subordinar a las cuentas de resultados empresariales su política de contratación”.

Si un editor logra que se diga de él, gracias a su catálogo, que se arriesgó, que sus decisiones no estuvieron influidas por lo económico y que, además, publico buenos libros, este editor, sin duda, habrá escrito el mejor obituario.

3.6.09

Matías Sapegno, Ediciones De la Travesía

video
El editor Matías Sapegno* responde en el video a la pregunta
¿cómo imaginas el futuro del libro en Latinoamérica?


El editor es una figura un tanto esquiva. Pocas veces se le ve y muchas menos se tiene la oportunidad de saber qué es lo que piensa sobre determinados aspectos de su trabajo. Por ello, y con la pretensión de conocer la opinión de distintos editores (latinoamericanos), he hecho circular un cuestionario que, en la medida que sea respondido por los editores, irá siendo publicado en este blog. El primero en responder ha sido Matías Sapegno, editor de Ediciones De la Travesía.

Leroy Gutiérrez:
¿Por qué dedicarse a una actividad tan poco lucrativa como la edición de libros de forma independiente?
Matías Sapegno: No sé. ¿Irresponsabilidad? Desde muy chico me gustan los libros, el contacto cotidiano con ellos. Incluso comencé teniendo ese dato en la mano, que es una actividad probadamente de baja rentabilidad y lenta recuperación. Pero pensaba que con mis habilidades podría quebrar eso que cientos de años de tradición editorial ya habían comprobado. Y bueno, así perdí mucha plata y estoy aprendiendo a perder menos. Puede haber algo de romántico, también.


LG: Según el editor Hubert Nyssen la crisis aviva la edición y Ediciones De la Travesía nace en medio de la crisis argentina de 2002. ¿De qué manera los libros pueden ayudar a paliar la crisis de un país? ¿Cuál crees que es el grado de responsabilidad que tienen los editores con la sociedad de su país?
MS: Leí en algún apunte sobre edición que una editorial son ideas. Y lo primero que se necesita en una crisis es eso, ideas, nuevas formas de mirar un problema para buscarle una solución. Dificilmente la solución surja de un único libro, pero bien podría nacer de varios de ellos, del cruce, el debate y el diálogo que se establezca entre varios libros.

Y el grado de responsabilidad con la sociedad es el de hacer las cosas bien, apuntar a la calidad. Empezando por hacer libros que no se desarmen al primer uso.


LG: Pensando en que esto lo pueden leer editores en formación, ¿cómo se puede definir la calidad en la labor editorial?
MS: En mi editorial estoy tratando de establecer un proceso de edición, para que en cada trabajo no tenga que inventar la rueda de nuevo. Esto en una editorial grande ya está establecido y certificado. Yo lo voy aprendiendo mediante prueba y error. Ahí hay un camino para la labor editorial, diseñar y respetar un proceso.

Además, la calidad se logra con diversos aspectos: una tapa pregnante, un libro que no se desarma, un tamaño de letra legible, una organización clara del contenido... y siempre pero siempre hay que intentar alcanzar aunque sea un asomo de belleza.

LG: Ediciones De la Travesía no sólo publica libros sino que también ofrece servicios editoriales y cito “elaboración de contenidos, corrección de textos, diseño y desarrollo de contenido de páginas web y redacción publicitaria e institucional”. ¿Es que una editorial independiente, que busque llevar al lector contenidos con belleza como afirman ustedes, no puede vivir solo de los libros que publica?
MS: Te agradezco el “ustedes”, pero esta editorial soy sólo yo y un poco mi esposa que me ayuda. Ella estudia Letras y es buena correctora. Y yendo a la pregunta: NO y NO, no se puede vivir sólo de los libros. Acá en mi provincia, La Pampa, no hay nadie que lo logre... hay imprentas que editan, una cooperativa que distribuye electricidad y edita, una universidad que edita, diseñadores que editan.

LG: ¿Cómo se puede conciliar la cultura y la calidad con los negocios y las ganancias?
MS: Como han hecho Fondo de Cultura Económica, Eudeba, Centro Editor de América Latina... y no olvidando que hablamos de un objeto más (para nosotros el mejor) en una sociedad de consumo, regido por la ley de la oferta y la demanda.


LG: Aparte de lograr mantener la cabeza fuera del agua, ¿cuál es la principal cualidad que debe tener un editor o alguien que comercie con libros?
MS: La paciencia. Cuando empecé, había leído que ésto era indispensable... ahora me doy cuenta por qué.


LG: ¿Qué debe saber un editor? ¿Cómo debe manejar la crisis?
MS: Primero que nada debe ser un lector permanente de literatura, y sobre esa sólida base debe aprender conceptos de administración, diseño y marketing.

Y la crisis la debe manejar: no endeudándose, no jugando todas las fichas a un sólo título, ajustar el tiro con tiradas chicas y bien dirigidas, y experimentar con otros formatos. Yo empecé editando 1.000 ejemplares, después 500, 400, 100 y hasta tengo una colección de libros artesanales a pedido (Cartones de la travesía). Y la paciencia, siempre la paciencia.


LG: ¿Cuál es el primer paso para elaborar un libro?

MS: Si uno es el que pone la plata, el material tiene que tener algo que te enamore. Un aire, frases, el estilo. Y luego la corrección, que parece algo obvio, pero uno ve tantos libros (hasta de grandes editoriales) que dejan pasar errores tontos.

LG: ¿Qué es un manuscrito de buena calidad?
MS: Otra obviedad, pero es aquel que el autor o la autora corrigió, repasó y lo considera la versión final de su obra, ya inmejorable.

LG: ¿Las editoriales, eventualmente, se harán virtuales?
MS: ¿Qué sería una editorial virtual? ¿Que sólo tenga una marca? ¿Que solamente haga productos digitales? A mi me gustaría convertirme en una marca y ofrecer lo que prometo en mi eslogan: Contenidos con belleza. El formato es secundario.

LG: ¿Por qué se lee si se puede ver televisión?
MS: Porque uno ha leído desde chico, entonces la lectura es parte de la vida. Y leyendo un libro está el secreto deseo de que nos cambie, nos haga más sabios, más brillantes, más inteligentes... esa es la promesa de un libro, la posibilidad de mejorarnos. ¿Qué programa de televisión propone algo parecido?

LG: ¿Por qué si cada vez hay menos lectores el mercado del libro sigue creciendo?
MS: ¿Hay menos lectores? ¿El mercado del libro sigue creciendo? Pongo en duda ambas afirmaciones.

LG: ¿Por qué publicar libros como Gente de la Tierra. Los que sobrevivieron a la conquista, con nombre y apellido si se pueden publicar otro tipo de libros?
MS: Creo que apuntás a que claramente se ve que no es un libro que se venda fácil. Es verdad, tengo cientos todavía en mi casa. Pero es un libro fundamental para mi provincia. Ahí están los nombres y apellidos de los indios que quedaron vivos luego de lo que se llamó la Conquista del Desierto, donde se arrasó con las culturas originarias de estas tierras (hablo del centro-sur de la Argentina). El censo nacional que se hizo en 1895 no especificó quién era indio o aborigen, porque la idea era que todos fuéramos argentinos, estuviéramos de acuerdo o no. Entonces Depetris, el autor, se tomó el trabajo cien años después de ver ficha por ficha y, en base a su investigación, fue descubriendo a los que el poder había querido ocultar. Perdí plata editándolo, pero estoy orgulloso de haberlo publicado.

LG: ¿Alguna vez nos tendremos que preocupar los editores latinoamericanos por los libros electrónicos y las nuevas tecnologías?
MS: Sí, hoy mismo. Pero para aprovecharlos.


*Matías Sapegno (35 años)
Empecé la editorial cuando la Argentina ardía, intentando aportar algo de calidad vinculado a la cultura... algo así como tapar con un dedo la pinchadura de una pileta gigante. También soy periodista y tengo dos hijos. Mi blog es
www.pobresideas.blogspot.com
.

26.5.09

¿De qué se trata la edición (y publicación)?

Foto: playingwithbrushes.

Un editor frecuentemente debe enfrentarse a la incomprensión de su trabajo, especialmente de parte del autor. Éste muchas veces no tiene idea de qué significa ni de qué consecuencias traerá el llamado proceso de edición de su texto. Pero en vez de quejarse, un editor,
como parte de su trabajo, debe saber explicar con mucha claridad y precisión al autor de qué se trata la edición. Así, tras haberla enviado por correo en varias oportunidades y de recitarla otras tantas por teléfono a distintos autores, comparto esta "síntesis" de lo que entraña el trabajo de edición (y publicación) de un texto.


Edición

La edición consistiría en construir una propuesta editorial que cumpla con los criterios relacionados con el tema, la extensión y el registro apropiado para un libro como el suyo. Esto significa en la práctica que revisaríamos todos los textos asegurándonos que su organización, extensión y redacción facilita que el lector comprenda la información proporcionada. También implica determinar si hace falta o no la presencia de material gráfico: fotos, infografías, etcétera.

Entiendo, por lo que me ha dicho, que ya tiene el material grafico que quiere que acompañe los textos, pero hay que cerciorarse de tres cosas: 1) que se pueda usar sin infringir los derechos de autor de los derechohabientes, 2) que tenga los atributos materiales para ser reproducido fidedignamente durante su impresión y 3) que su relación con el texto sea clara y fácil de percibir por el lector.


Corrección de estilo

Corregir el estilo es, respetando la forma de escribir que tiene el autor, corregir los posibles errores gramaticales, ortográficos y de contenido que puedan presentar los textos redactados, buscando dar uniformidad y claridad a la información.

Sé que los textos ya fueron revisados por alguien, pero, en nuestra experiencia, el que alguien tenga estudios formales en literatura o comunicación social no significa que sepa realizar el trabajo de corrección de estilo, una tarea bastante exigente y que amerita tener experiencia en el área de edición de libros.


Diseño

Diseñar un libro es, mediante la diagramación de los textos y la ubicación apropiada del material gráfico, crear un mensaje visual atractivo y consistente en el que todos los elementos quedan integrados, un mensaje que se comunica a lo largo del libro.


Corrección de prueba

Después que los textos son diseñados junto con las imágenes, se hace una revisión de distintas impresiones de estos a fin de detectar y corregir posibles erratas ortográficas, tipográficas y otro tipo de detalles que hayan podido surgir durante su diseño.


Coordinación editorial

Y como la edición de un libro es proceso compuesto por muchas fases y en las que intervienen muchas personas, también nos encargamos de la supervisión de las distintas etapas del proceso para asegurar la calidad requerida.


Comercialización

También nos encargaríamos de determinar cuál sería la mejor estrategia para vender el libro. Es decir, cuántos ejemplares del libro se imprimirían, cuál sería la distribución de dichos ejemplares, qué tipo de promoción se realizaría, etcétera.


Respecto a ciertas preguntas frecuentes que casi siempre se hacen los autores:

  1. No necesita registrar su texto.
  2. Los números que se le asignan a un libro que va a ser publicados son el ISBN y el número de depósito legal.
  3. No tiene que pagarle nada, a nadie, ni a nosotros, nuestro beneficio es producto de la venta de los ejemplares del libro.
  4. En todos los casos debe recibir dinero a cambio de la cesión de los derechos de explotación comercial de su obra.
  5. El texto le pertenece, es el autor y este derecho es inalienable, inembargable e ilimitado.

15.5.09

La FIL Guadalajara y el negocio del libro

Este año el invitado de honor será Los Ángeles.

Recientemente estuvo de visita por Caracas Nubia Macías, la directora estrella de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. A ella se le debe el crecimiento espectacular que ha experimentado la FIL desde 2003, cuando asumió su dirección. Como era de esperarse, Macías vino para promocionar la FIL, para dar a conocer entre autores, ilustradores, libreros, distribuidores y editores venezolanos los atributos de este gran evento del libro y los beneficios que se obtienen al participar en él. Para ello vino armada con una conferencia repleta de información y datos que revelan el crecimiento y el desarrollo de la feria del libro más importante del mundo de habla hispana, rival (en buena lid) de la apoteósica Feria del Libro de Francfort. Todo el que asistió a su conferencia se sorprendió (y soltó alguna risita nerviosa) al oír que la FIL Guadalajara 2009 tendrá 34.000 metros cuadrados de exhibición, que el Salón del Libro ha tenido un crecimiento de 190% en cuatro años, que se incrementarán el número de apoyos para que más profesionales visiten la FIL, que algunos eventos seleccionados tendrán traducción simultánea, que los profesionales podrán registrarse en línea y hasta llevar su agenda de citas a través del sitio Web de la feria (disponible a partir del 30 de agosto). Asimismo, los asistentes a la presentación de Macías se enteraron de que todas las editoriales que participen en el Salón del Libro tendrán a su disposición el Módulo de novedades 2010, frente al Salón del Libro, en el que cada una podrá exhibir una de sus novedades para el año que viene, incluso si se trata de una maqueta.

Incentivando la participación


Aparte de quedar convencidos de la excelente gestión que hay detrás de la FIL, todos los que oyeron a Nubia Macías quedaron persuadidos de que los organizadores de la FIL tienen como unos de sus objetivos incrementar la participación de los profesionales latinoamericanos empleando diferentes estrategias. Entre éstas destaca la que consistirá en becar agentes compradores de derechos de la periferia de Europa, de Estados Unidos y de Canadá, y en concertar reuniones entre estos y los vendedores de derechos latinoamericanos. Y es que después de todo, como afirmó Macías, lo que debe darle miedo a los editores no son los soportes sino la incapacidad para producir contenido. Esta afirmación está en sintonía con la discusión sobre el libro electrónico, pero también retrata en gran medida la situación de los editores latinoamericanos: tradicionales compradores y casi nunca vendedores de derechos. Lo que sucede es que para Macías el español es una nación en la que no circulan los libros que publican los distintos colectivos que la componen y que por más que los editores se empeñen en exportar sus libros, lo que más les conviene a estos es exportar los derechos.

De la profesionalización y otros consejos


Es cierto, Nubia Macías, además de promocionar la feria que con gran pericia dirige, tuvo la amabilidad de ofrecer algunos valiosos consejos al público que asistió a su conferencia, consejos que bien valen para mejorar la participación en la FIL Guadalajara como para mantener la competitividad en la industria editorial. Quizás el mejor de todos haya sido el que aboga por la necesidad de profesionalización de los editores y de todos los agentes del libro. La profesionalización, pensando en la feria, se expresa, según Macías, en la preparación de un catálogo (bilingüe) en el que se especifique cuál título está “Libre” (sus derechos están disponible) y para qué países, llegar con citas y, sobre todo tratándose de los que carecen de muchos recursos, asistir a la FIL de manera gremial, es decir, uniendo esfuerzos a través de la cámara nacional para alquilar un stand. Mas esta noción de la profesionalización también pasa por sentarse a pensar en cuáles son las acciones que se pueden tomar para mejorarse la situación del negocio. Por ejemplo, para Macías, complementando las propuestas de producir contenido y de exportar derechos, los editores latinoamericanos deberían asumir la regionalización de los derechos de sus libros: dejar de vender derechos para el mundo de habla hispana y comenzar a venderlos por país. Otra forma de entender la noción de profesionalización es hacerlo literalmente, entendiendo que ésta es un proceso continuo de actualización, mejora y adecuación del conocimiento que se posee sobre una actividad determinada con el objetivo de mantener la calidad a lo largo del tiempo. Y aunque pareciera que lo más importante en relación con la Feria Internacional del Libro de Guadalajara sea la posibilidad de realizar negocios que a futuro representen grandes sumas de dinero, la FIL, organizada por la Universidad de Guadalajara, es un evento cultural más que un evento comercial. ¿Quién puede poner en duda la contribución al desarrollo cultural de un país el que éste posea un mercado editorial grande y dinámico?